La inexistencia

Portada: Distopía de M.C. Carper.

Portada: Distopía de M.C. Carper.

Como os comenté en la entrada anterior dedicada a la Revista Digital miNatura, en este número he colaborado con dos relatos. Una vez más os dejo el enlace a la revista por si os la queréis descargar y leer también otros buenos relatos, todos girando en torno a las distopías: Revista digital miNatura 128

En esta ocasión el relato se titula La inexistencia. Distinto completamente del primer relato que os presenté (La inocencia), el texto nos lleva a un personaje que vive en un mundo en el que las mismas herramientas que un día se utilizaron para permitir a las personas el acceso a mayores fuentes de información, son utilizadas para coartar precisamente esa posibilidad de acceder al conocimiento.

Siempre está sobre la mesa el debate sobre los pros y contras del uso de la tecnología y del alcance cada vez mayor que ésta tiene. Cada vez más, somos personas ligadas por nexos virtuales y nuestra identidad va más allá de lo físico, para abarcar también un entorno en el que las fronteras no están delimitadas y cuyas implicaciones realmente desconocemos. ¿Hasta qué límites nos va a llevar este avance apresurado de tecnologías que apenas entendemos cómo funcionan? ¿Qué pasaría si esas mismas tecnologías son aprovechadas con fines inapropiados? El relato lleva estos planteamientos a un extremo, pero no deja de ser cierto que ya hoy en día se suceden situaciones que ponen sobre la mesa el hecho de que se debe tener cuidado con el uso que damos a elementos cotidianos y que a simple vista parecen inofensivos, pero, que en malas manos, pueden quitar el sueño a más de uno.

Espero que disfruten de la lectura.

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Sobre la libertad del arte

Estaba yo participando en un debate sobre el estilo en lo literario en el que terminé hablando de mis consideraciones sobre un tema que durante mucho tiempo ha rondado en mi cabeza. Hablaba sobre el arte y el diseño.

Recuerdo que, cuando empecé a estudiar diseño, nuestros profesores hacían hincapié en el hecho de que el diseño no es arte, algunos de ellos incluso nos decían que si no nos sacábamos de la cabeza esas ideas que mejor nos dedicáramos a pintar por las calles porque nadie nos considerará como buenos diseñadores.

En aquel entonces no cabía en mi cabeza el hecho de que el diseño no fuera arte. ¿por qué? preguntaba y las respuestas eran siempre las mismas: “porque en el diseño tienes que seguir reglas” “porque en el diseño no haces lo que quieres sino lo que te piden” “porque en el diseño tienes que transmitir un mensaje concreto y el arte es libre” Cuando te decían esas cosas agregaban “es que el diseño no es sólo hacer dibujitos” y es cierto, pero el arte tampoco se trata sólo de eso, asi que ¿cuál era el verdadero motivo para recalcar tanto este hecho?

En el mundo del diseño se entiende al diseñador como un mártir incomprendido que pasa dias y noches desvelado para encontrar una idea que luego será menospreciada. Llegaban mis compañeros a clases fardando de quien se trasnochó más horas para hacer el trabajo, de quien tuvo que dejar de salir por dedicarse a su pasión, de quien tuvo el peor fin de semana y descansó menos. Es cierto que es dificil, pero ¿qué cosa no lo es? Si estás en ese mundo es porque te gusta y no es un sacrificio pasar una noche trabajando para lograr un trabajo que realmente sea lo que buscas.

Siempre me dio risa que la gente que veia tu mundo desde fuera te veia como un loquito que se la pasaba en otro mundo haciendo reyas en cuadernos, no ven el valor de lo que haces hasta que un día se sientan a hablar contigo y ven que en el diseño hay fundamentos igual que en otras carreras, y que a partir de esos fundamentos se abre un camino de posibilidades infinitas de formas de solucionar un problema. Entonces valoran más tu trabajo.

Pero también me da mucha risa la postura de muchos profesionales del area, que se la pasan martirizando al diseñador, porque tiene las alas cortadas y la libertad de creación coartada. Se dicen mejores que los artistas porque su trabajo persigue un fin y porque hay que ser muy listo para lograr transmitir un mensaje de forma efectiva con elementos o recursos limitados y además a eso hay que incluir la viavilidad económica. Cuando hablas con uno de estos diseñadores terminas pensando “pobrecitos, la verdad es que nadie valora su trabajo”

Pero… ¿qué tan lejos están arte y diseño? Vuelvo a las preguntas iniciales y a las respuestas típicas. ¿por qué son tan distintas diseño y arte?

“porque en el diseño tienes que seguir reglas”

Si, es cierto. Tienes bases que aplicar cuando desarrollas algún proyecto. El cliente pone unas estimaciones y unas pautas a seguir. Tienes un formato específico sobre el cual trabajar, unas técnicas que utilizar, un mensaje específico que transmitir. Debes maquetar, hacer bocetos, borradores, cumplir con un obetivo específico y aplicar conocimientos siguiendo las tendencias, entre otras cosas.

Pero y el artista, ¿no tiene acaso que seguir reglas?

Claro que tene que seguir reglas, tiene unas bases que aplicar según lo que desee hacer, tiene un mensaje que transmitir, un formato en el que trabajar, unas técnicas que utilizar… en fin, lo mismo que el ejemplo anterior. ¿cuál es la diferencia? que él es su propio cliente, es su mensaje el que hay que transmitir, es su mundo el que plasma en su obra.

Otra de las respuestas es: “porque en el diseño no haces lo que quieres sino lo que te piden”

Si es cierto. Pero aqui hay una cosa que cuestionarse. ¿qué es más fácil: hacer lo que te piden y ponerlo a consideración del cliente para que lo evalúe o hacer lo que tu quieres y evaluarte a ti mismo? Es muchísimo más dificil lo segundo. El artista es el peor crítico de si mismo, nunca está satisfecho con lo que hace, dentro de su concepción de las cosas tiene tantas posibilidades que nunca sabe por cual decantarse, no sabe cual será la mejor alternativa, siempre encuentra algo que puede mejorarse, ago que no está perfecto. Ahora que estoy trabajando en un proyecto propio me doy cuenta de que tanto más dificil es diseñar para mi misma que hacer un trabajo para algún cliente. Sólo el tiempo que me llevó hacer un logotípo con el que me sintiera satisfecha es más del que me ha llevado hacer cualquiera de mis proyectos para clases o los pocos trabajos que llevo hechos. Nosotros somos nuestros peores jueces.

La última de las respuestas típicas: “porque en el diseño tienes que transmitir un mensaje concreto y el arte es libre”

En esto diseño y arte no son diferentes, en ambas siempre se trata de transmitir un mensaje concreto, aunque, en este caso la mayor dificultad va de la mano del diseño porque el mensaje tiene que ser claro o de otro modo su trabajo no es efectivo. No quiero decir con esto que el artista no tenga esa dificultad, pero el arte es más libre de interpretaciones. Puede que el público interprete algo distinto de lo que el artista quiso transmitir, pero el mensaje dentro del arte es válido, aunque puede que el artista lo sienta como un fracaso. En este caso el fallo queda en el mundo personal, mientras que en el diseño si e mensaje no llega como debe al público el trabajo está mal hecho y no queda sólo en el mundo del diseñador, para el eso quedará como un punto en contra a la hora de desarrollar nuevos proyectos.

Como decía Pol en el hilo del que surge esta reflexión (que también a mi me ha hecho pensar en muchas cosas) nadie puede escapar de los límites, la diferencia es que en el diseño los límites los marca un tercero y en el arte los marca uno mismo. Diseño y arte no son tan distintas. El diseño lleva consigo implicado un interés comercial y sempre se asocia con lo económico, el arte por su lado siempre ha sido considerada más bohemia, “el arte por el arte” aunque en muchos casos también implique un fin económico, al fin y al cabo “no sólo de pan vive el hombre”

Cuando Pol mencionaba la necesidad del artista de que su obra sea criticada, de que sea vista por otros, lo siento como algo muy cierto, en lo personal disfruto enormemente del poder transmitir algo con mis arranques de inspiración, con mis obras, tanto escritas como gráficas o las más artísticas, como el “sueño” que publiqué hace algún tiempo por aqui. Siempre he esperado en esas obras gráficas esa crítica de Pol porque para mi es sumemente enriquecedora, de hecho, muchas veces mis obras, vistas desde otros ojos transmiten un mensaje, no distinto, pero si enfocado de otra manera, como creo que debe ser, pues cada quien tiene un criterio diferente y unas experiencias distintas y a la hora de analizar una obra ese rasgo personal siempre se hace patente, aunque en la esencia el mensaje principal se transmita.

En fin, en el fondo todos tenemos algo de artistas.

Saludos.

Kandinski