¡Libérame!

¡Ámame!
Llena mi ser con tu locura.
Rompe mis cadenas.
Hierve mi condena
y evapórala.

¡Invádeme!
Irrumpe en mi ser sin miramientos,
pasa mi frontera.
Ciega mi cordura
y enloquécela.

¡Tómame!
destroza mi deseo con tus besos,
enséñame tus garras,
agrieta mi coraza
y destrúyela.

¡Adórame!
embriágame con tu néctar divino
ofréndame a tu templo.
Ríndeme culto eterno
y entrégate.

© Agatha

Todo tú

Piel,
tersa piel,
castaños vellos.
Tu pecho amante.
Mi guardián
y compañero.

Tensos,
tensos y fuertes,
muslos blancos.
Frontera a tu placer.
Mi límite
y perdición.

Suaves,
suaves y firmes,
las palmas de tus manos.
Fábrica de suspiros.
Mi deleite
y delirio.

Torneados,
torneados y macizos,
tus brazos perfectos.
Cuna de mis sueños.
Mi fuerza
y soporte.

Tierna,
tierna y jugosa.
tu boca ardiente.
Juguete de mis labios.
Mi gusto
y deseo.

Clara,
clara y avellanada,
tu mirada alegre.
Testigo de mi risa.
Mi dicha
y calma.

Simple,
simple y complejo,
todo tú frente a mí.
El puerto de mi alma.
Mi amor
y complemento.

© Agatha. (06/05/2006)