Kundera vuelve al ruedo con “La fiesta de la insignificancia”.

la fiesta de la insignificancia“La fête de l’insignifiance”. Ese es el título de la nueva novela de Milan Kundera. Y yo que ya no puedo esperar a que salga en español lo he comprado así, en francés, y ya de paso practico un poco (el idioma, no seáis mal pensados). Espero tenerlo muy pronto en mi haber.

Kundera es un autor de los que te encantan o no puedes ni verlos en el escaparate. En mi caso me declaro una seguidora absoluta de su obra, y aunque aún me quedan algunos de sus libros en la estantería pendientes de leer, confieso que estoy obsesionada por leer su nueva obra y compararla con “La Broma”, su primera novela, que estoy leyendo en estos momentos y que estoy disfrutando como suelo hacer cada vez que decido dedicarme a la lectura de este autor.

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Me pregunto qué nos deparará este nuevo libro, si me dejará reflexiones a cada página que paso, si me quedaré con la sensación de aturdimiento que me han dejado otros de sus títulos para luego no poder dejar de pensar una y otra vez en éste o aquel pasaje y en sus varias interpretaciones.

Y sobre todo tengo ganas de una buena dosis de inspiración, de esas que tardan en desaparecer y que provocan el síndrome de los dedos inquietos. Y por supuesto, esta vez espero aprovecharla para dar forma a un par de ideas que llevan meses rondando mi cabeza.

Éstas son mis expectativas. ¿cuáles son las tuyas?

A.

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Lectures d’ailleurs.

Lectures d’ailleurs es un proyecto de la Université de Poitiers gracias al cual un grupo de estudiantes y profesores de traducción, llevan al francés relatos de muchos autores hispanohablantes. He tenido la suerte de poder ver traducidos dos de mis relatos gracias a esta iniciativa que aplaudo y agradezco.

lectures_du_venezuelaAsí que a aquellos que tengan interés en leer “Definiciones” o “Simulacrum” en francés ahora podéis hacerlo visitando este enlace: Lectures du Venezuela. Se encuentran en las páginas 29 y 31.

Es una experiencia muy gratificante ver tus textos en otros idiomas y poder alcanzar así a más personas con tus lecturas. Parece que poco a poco mis palabras se van haciendo un poco más peregrinas… y ¡qué gusto da!

Muchas gracias a Sarah Langlois por haber dedicado parte de su tiempo a traducir mis relatos y a todos los que hacen posible este proyecto.

Una tarde de otoño

Caen las hojas.
El verde se vuelve cobrizo,
se desvisten los árboles
y dejan sus ramas expuestas
al frío y al vendaval.

Sobre la alfombra sepia,
bajo un plomizo gris,
un camino delineado por pinos
dibuja la plaza.

Entre chaquetas y boinas
los otra vez niños se reúnen.
Jose, Pablo, Pepe, Manolo,
perdieron otrora sus diminutivos
pero son los mismos;
los mismos nombres,
los mismos motes,
los mismos hombres.

Charlan y juegan,
el chasquido del metal les atiza,
las esferas se deslizan
y un equipo gana.
Los lanzamientos se suceden
trazando parábolas bien calculadas.
La tarde avanza.

Una tras otra discurren las contiendas;
se pide la revancha,
el ambiente se caldea,
las palabras se alzan;
los jueces se plantan y señalan al vencedor.
Las risas lo inundan todo.

Por unas horas
los relojes se detienen.
Sólo quedan niños divirtiéndose
una tarde cualquiera de otoño.

Para estos hombres nunca llegará el invierno.

petanca

A.

Finis Terrae

Han pasado ya muchos siglos desde que llegué al mundo. Sé que tuve una infancia, me lo dicen algunos destellos vagos de mi memoria; una larga melena azabache y una sonrisa cálida, acompañadas de una melodía dulce. 

En algún momento cercano a mi trigésimo quinto cumpleaños las cosas cambiaron. Parece que algún cuadro macabro atrapó mi alma, convirtiéndome en una coraza imperecedera. Desde entonces no he podido olvidar nada de lo que he vivido. En cambio, mis recuerdos anteriores se han diluido en el vasto océano del olvido.

He intentado buscar la razón, encontrar una explicación coherente a este sinsentido, pero todas mis pesquisas han sido en vano. La causa de mi estado se debe a alguna cuestión que va más allá de los límites de mi raciocinio.

En este interminable caminar he deambulado por calles de ciudades con nombres impronunciables, de capitales cosmopolitas y de pueblos casi extintos, con la absurda esperanza de encontrar algún día una respuesta o un soplo de aire fresco. Lo necesito. Demasiadas llamas se han extinguido mientras la mía sigue ardiendo, demasiada tragedia, demasiado dolor. He ahí la inmerecida tortura eterna; por más que intento aislarme siempre hay alguien que me encuentra, y que por unos instantes aplica ungüento a mi alma, para luego desaparecer como la espuma en el mar, como uno más.

Hoy mis pasos me llevan al único lugar de la tierra que me falta por visitar.  El Finis Terrae de los romanos, allí donde terminaba la tierra y empezaba el cielo, el punto más alejado de la Costa da Morte, el lugar donde se puede acceder al mundo más allá de lo conocido, hogar de misterios, leyendas y ritos paganos.

En el acantilado la voz de una mujer joven llena el aire de notas dulces y me devuelve al pasado, a tiempos más felices; su preciosa cabellera encierra la noche. Al notar mi presencia se vuelve y su sonrisa lo ilumina todo. En su abrazo hallo la calidez perdida. Mi viaje por fin ha cobrado sentido, aquí están las respuestas. He vuelto a casa.

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A.

La Errante

PortadamiNatura129_sp_450_4Una vez más tengo el gusto de compartir un texto que forma parte de la revista digital miNatura. La Errante es un texto distinto a todo lo que he escrito hasta ahora, ha sido un ejercicio de creatividad muy interesante. Disfruté mucho escribiéndolo y ahora espero que vosotros disfrutéis de su lectura.

En esta ocasión, el número 129 de la revista está dedicado a la inmortalidad, un tema que se puede abordar desde muchísimos puntos de vista y que siempre despierta el interés. La Errante es sólo una de las tantas posibilidades de jugar con este tema y comparte cartel con piezas tan buenas como La claudicación de Parménides de Pablo Martínez Burquett y La tentación de la fugacidad de Carlos Díez, relato que me ha gustado especialmente y cuya lectura recomiendo.

Ahora os dejo solos para que podáis leer sin prisas.

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La inexistencia

Portada: Distopía de M.C. Carper.

Portada: Distopía de M.C. Carper.

Como os comenté en la entrada anterior dedicada a la Revista Digital miNatura, en este número he colaborado con dos relatos. Una vez más os dejo el enlace a la revista por si os la queréis descargar y leer también otros buenos relatos, todos girando en torno a las distopías: Revista digital miNatura 128

En esta ocasión el relato se titula La inexistencia. Distinto completamente del primer relato que os presenté (La inocencia), el texto nos lleva a un personaje que vive en un mundo en el que las mismas herramientas que un día se utilizaron para permitir a las personas el acceso a mayores fuentes de información, son utilizadas para coartar precisamente esa posibilidad de acceder al conocimiento.

Siempre está sobre la mesa el debate sobre los pros y contras del uso de la tecnología y del alcance cada vez mayor que ésta tiene. Cada vez más, somos personas ligadas por nexos virtuales y nuestra identidad va más allá de lo físico, para abarcar también un entorno en el que las fronteras no están delimitadas y cuyas implicaciones realmente desconocemos. ¿Hasta qué límites nos va a llevar este avance apresurado de tecnologías que apenas entendemos cómo funcionan? ¿Qué pasaría si esas mismas tecnologías son aprovechadas con fines inapropiados? El relato lleva estos planteamientos a un extremo, pero no deja de ser cierto que ya hoy en día se suceden situaciones que ponen sobre la mesa el hecho de que se debe tener cuidado con el uso que damos a elementos cotidianos y que a simple vista parecen inofensivos, pero, que en malas manos, pueden quitar el sueño a más de uno.

Espero que disfruten de la lectura.

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Forjador de penumbras. Literatura fantástica en pequeñas dosis.

Forjador de penumbras

Forjador de penumbras es el título que lleva el primer libro de Pablo Martínez Burkett. Es una compilación de relatos fantásticos que buscan sorprender al lector y que, sin lugar a dudas, logran su cometido.

Pablo es otro de esos autores que tengo la fortuna de conocer y gracias a ello he podido seguir muchos de sus relatos antes de encontrarme con esta obra. Sus textos se caracterizan por un lenguaje cuidado y rico en variedad. No es un escritor que se conforme con poco; ahonda en lo escrito, lo retuerce y busca palabras hermosas, pero no por ello desprovistas de fuerza y significado dentro del contexto, para embellecer de forma coherente y certera su trabajo.

flores carmesi Forjador de Penumbras

” En medio de las nubes de polvo y humo, sólo se veían brillar los sables esparciendo flores carmesí. “

En el libro nos encontramos con 26 relatos, 26 despliegues de originalidad en distintos formatos, algunos más largos, otros apenas de unas líneas, pero todos ellos dotados de fuerza propia y de un estilo marcado, que nos lleva a hundirnos en la realidad y sacar de ella fantasías verosímiles que nos pueden perturbar el sueño.

Fragmento un viaje extraordinario

“… Si bien era la misma, ya no era la de antes.”

Ciencia ficción, fantasía, terror, religión, modernidad; el retrato de un futuro distópico en el que un rayo de esperanza se esconde en un número, o simplemente la llegada inminente de la edad que todo lo transforma, hasta despojarnos incluso de nosotros mismos. Todos ellos son sujetos que Pablo aborda con maestría en este libro y a cada uno de ellos añade un extra; una pieza que desajusta lo que pensábamos que sería para llevarnos a su propia interpretación.

destino_Forjador de penumbras

” Podemos someternos obedientes a la fuerza irresistible de los hechos o podemos revolvernos heroicos en la íntima convicción de que, por nuestros merecimientos, habremos de prevalecer en la tribulación. “

Es así como el autor nos arranca a la fuerza del lugar que ocupamos como lectores que juegan a ser detectives, a buscar indicios dentro de los textos para llegar al final con la certeza de habernos adelantado al autor, y regodeándonos cada vez que acertamos en nuestras conclusiones. En este libro es el autor quien juega con nosotros y utiliza sus palabras para llevarnos a la sorpresa de un final alejado de nuestra percepción inicial, lo que nos hace apreciar aún más la lectura, pues, hoy en día, con la cantidad de literatura que tenemos al alcance de la mano, encontrar autores que nos proporcionen ese privilegio es un bien escaso. Pablo es uno de esos autores, sabe regalarnos la sorpresa en pequeñas dosis y con un mimo en las letras que deleita a los ojos del lector.

y entonecs no habra mas miedo fragmento

“… pero regresar a los lugares donde uno fue feliz siempre tendrá algo de reencuentro con el que éramos entonces.”

De todos los relatos, he disfrutado especialmente Un viaje extraordinario, (que me recordó a Kafka por lo curioso de la transformación del protagonista) cuyo texto nos deja entrever reflexiones varias de un modo original; Triskel, por la mística que rodea al emblema celta y ese fondo de historias de druidas y meigas que nos hacen creer que la magia existe; Y entonces no habrá más miedo, una vuelta de tuerca curiosa a las historias de terror y los juegos de la infancia; y Una estadía en el Hotel Salpêtrière, relato que me parece que está especialmente bien construido y que nos mete en una historia que se siente real y que toca al lector y le deja cierta desazón y tristeza en el cuerpo.

En resumen, Forjador de penumbras es un libro interesante, donde la literatura fantástica se nos presenta con un gusto exquisito por las letras y con un cuidado minucioso por el detalle. Para terminar dejo un trocito del prólogo del libro que describe a la perfección mis impresiones sobre el libro:

prologo Forjador de Penumbras

Si queréis leer más sobre Pablo Martínez Burkett os dejo aquí el enlace al blog del libro y el enlace a “El eclipse de Gyllene Draken”, su blog (también el título de uno de los relatos del libro), donde encontraréis más relatos, entre los que están sus colaboraciones a la revista digital miNatura y otros trabajos que vale la pena leer. Si queréis disfrutar de buena literatura, no dejéis de visitarlo.

A.