Expediente Anwar

El sábado en la tarde fue «Día de chicas». Me fui con dos amigas a Ourense a pasar la tarde. Comimos en un restaurante chino en el que por unos 10€ puedes comer todo lo que quieras entre una variedad de platos del buffet. Tienen ensalada, arroz tres delicias, tallarines, fideos chinos, rollitos primavera, ternera con bambú y setas chinas, pollo con almendras, gambas, calamares… en fin, muchos platos diferentes de donde escoger, todos con my buena pinta y sabrosos.

Después nos fuimos al centro comercial de compras y al final de la tarde cerramos con broche de oro. Vimos «Expedente Anwar», una película muy interesante que critica una política del gobierno de Estados Unidos que permite el secuestro de ciudadanos extranjeros considerados como una amenaza para la seguridad nacional para detenerlos e interrogarlos en prisiones secretas de otros países. Hasta aquí parece una típica película de crítica pero lo que es realmente interesante de esta película en particular es lo bien lograda que está y lo mucho que transmite al espectador.

Cartel de Expediente Anwar

Las escenas de tortura son impresionantes y la actuación de todos y cada uno de los actores es destacable, sobre todo la de Jake Gyllenhaal, agente de la CIA Douglas Freeman (uno de los protagonistas de «Brokeback Mountain»), que se expone a un dilema moral dificil de sobrellevar. El es en cierto modo uno de los ejes conductores de la película pues posee el poder de dar un rumbo u otro a los acontecimientos, un personaje en el que recae la responsabilidad de una misión de la que duda a medida que avanza la película. La actuación de Omar Metwally (Anwar El-Ibrahimi) fue sencillamente sublime, la angustia que transmite te deja sin palabras y la actuación de Reese Whiterspoon (Isabella Fields El-Ibrahimi) es excelente, su desesperación por saber de su marido desaparecido hace que empatices con ella y que odies la frialdad de Corrine Whitman (Merryl Streep). Yo recomiendo la película, mientras más pienso en los detalles más me gusta, está muy cuidada. Aquí les dejo el trailer:

Hay un dato muy curioso de la película, las escenas de medio oriente fueron rodadas en Marruecos. Hay una escena en la que aparecen dos personajes tomando te. Lo divertido de este escena es que las teteras y los vasitos son idénticos a los del Tangerine, cuando lo vi en el cine me quedé a cuadritos de la sorpresa. Si quieren comprobarlo no tienen más que ir al cine, ver la peli y luego ir al Tangerine y pedir un te moro. Ya sabía que habían traido muchas cosas de Marruecos para el bar, aún asi me sorprendió mucho ver la tetera y los vasitos en la película.

A.

Sobre la libertad del arte

Estaba yo participando en un debate sobre el estilo en lo literario en el que terminé hablando de mis consideraciones sobre un tema que durante mucho tiempo ha rondado en mi cabeza. Hablaba sobre el arte y el diseño.

Recuerdo que, cuando empecé a estudiar diseño, nuestros profesores hacían hincapié en el hecho de que el diseño no es arte, algunos de ellos incluso nos decían que si no nos sacábamos de la cabeza esas ideas que mejor nos dedicáramos a pintar por las calles porque nadie nos considerará como buenos diseñadores.

En aquel entonces no cabía en mi cabeza el hecho de que el diseño no fuera arte. ¿por qué? preguntaba y las respuestas eran siempre las mismas: «porque en el diseño tienes que seguir reglas» «porque en el diseño no haces lo que quieres sino lo que te piden» «porque en el diseño tienes que transmitir un mensaje concreto y el arte es libre» Cuando te decían esas cosas agregaban «es que el diseño no es sólo hacer dibujitos» y es cierto, pero el arte tampoco se trata sólo de eso, asi que ¿cuál era el verdadero motivo para recalcar tanto este hecho?

En el mundo del diseño se entiende al diseñador como un mártir incomprendido que pasa dias y noches desvelado para encontrar una idea que luego será menospreciada. Llegaban mis compañeros a clases fardando de quien se trasnochó más horas para hacer el trabajo, de quien tuvo que dejar de salir por dedicarse a su pasión, de quien tuvo el peor fin de semana y descansó menos. Es cierto que es dificil, pero ¿qué cosa no lo es? Si estás en ese mundo es porque te gusta y no es un sacrificio pasar una noche trabajando para lograr un trabajo que realmente sea lo que buscas.

Siempre me dio risa que la gente que veia tu mundo desde fuera te veia como un loquito que se la pasaba en otro mundo haciendo reyas en cuadernos, no ven el valor de lo que haces hasta que un día se sientan a hablar contigo y ven que en el diseño hay fundamentos igual que en otras carreras, y que a partir de esos fundamentos se abre un camino de posibilidades infinitas de formas de solucionar un problema. Entonces valoran más tu trabajo.

Pero también me da mucha risa la postura de muchos profesionales del area, que se la pasan martirizando al diseñador, porque tiene las alas cortadas y la libertad de creación coartada. Se dicen mejores que los artistas porque su trabajo persigue un fin y porque hay que ser muy listo para lograr transmitir un mensaje de forma efectiva con elementos o recursos limitados y además a eso hay que incluir la viavilidad económica. Cuando hablas con uno de estos diseñadores terminas pensando «pobrecitos, la verdad es que nadie valora su trabajo»

Pero… ¿qué tan lejos están arte y diseño? Vuelvo a las preguntas iniciales y a las respuestas típicas. ¿por qué son tan distintas diseño y arte?

«porque en el diseño tienes que seguir reglas»

Si, es cierto. Tienes bases que aplicar cuando desarrollas algún proyecto. El cliente pone unas estimaciones y unas pautas a seguir. Tienes un formato específico sobre el cual trabajar, unas técnicas que utilizar, un mensaje específico que transmitir. Debes maquetar, hacer bocetos, borradores, cumplir con un obetivo específico y aplicar conocimientos siguiendo las tendencias, entre otras cosas.

Pero y el artista, ¿no tiene acaso que seguir reglas?

Claro que tene que seguir reglas, tiene unas bases que aplicar según lo que desee hacer, tiene un mensaje que transmitir, un formato en el que trabajar, unas técnicas que utilizar… en fin, lo mismo que el ejemplo anterior. ¿cuál es la diferencia? que él es su propio cliente, es su mensaje el que hay que transmitir, es su mundo el que plasma en su obra.

Otra de las respuestas es: «porque en el diseño no haces lo que quieres sino lo que te piden»

Si es cierto. Pero aqui hay una cosa que cuestionarse. ¿qué es más fácil: hacer lo que te piden y ponerlo a consideración del cliente para que lo evalúe o hacer lo que tu quieres y evaluarte a ti mismo? Es muchísimo más dificil lo segundo. El artista es el peor crítico de si mismo, nunca está satisfecho con lo que hace, dentro de su concepción de las cosas tiene tantas posibilidades que nunca sabe por cual decantarse, no sabe cual será la mejor alternativa, siempre encuentra algo que puede mejorarse, ago que no está perfecto. Ahora que estoy trabajando en un proyecto propio me doy cuenta de que tanto más dificil es diseñar para mi misma que hacer un trabajo para algún cliente. Sólo el tiempo que me llevó hacer un logotípo con el que me sintiera satisfecha es más del que me ha llevado hacer cualquiera de mis proyectos para clases o los pocos trabajos que llevo hechos. Nosotros somos nuestros peores jueces.

La última de las respuestas típicas: «porque en el diseño tienes que transmitir un mensaje concreto y el arte es libre»

En esto diseño y arte no son diferentes, en ambas siempre se trata de transmitir un mensaje concreto, aunque, en este caso la mayor dificultad va de la mano del diseño porque el mensaje tiene que ser claro o de otro modo su trabajo no es efectivo. No quiero decir con esto que el artista no tenga esa dificultad, pero el arte es más libre de interpretaciones. Puede que el público interprete algo distinto de lo que el artista quiso transmitir, pero el mensaje dentro del arte es válido, aunque puede que el artista lo sienta como un fracaso. En este caso el fallo queda en el mundo personal, mientras que en el diseño si e mensaje no llega como debe al público el trabajo está mal hecho y no queda sólo en el mundo del diseñador, para el eso quedará como un punto en contra a la hora de desarrollar nuevos proyectos.

Como decía Pol en el hilo del que surge esta reflexión (que también a mi me ha hecho pensar en muchas cosas) nadie puede escapar de los límites, la diferencia es que en el diseño los límites los marca un tercero y en el arte los marca uno mismo. Diseño y arte no son tan distintas. El diseño lleva consigo implicado un interés comercial y sempre se asocia con lo económico, el arte por su lado siempre ha sido considerada más bohemia, «el arte por el arte» aunque en muchos casos también implique un fin económico, al fin y al cabo «no sólo de pan vive el hombre»

Cuando Pol mencionaba la necesidad del artista de que su obra sea criticada, de que sea vista por otros, lo siento como algo muy cierto, en lo personal disfruto enormemente del poder transmitir algo con mis arranques de inspiración, con mis obras, tanto escritas como gráficas o las más artísticas, como el «sueño» que publiqué hace algún tiempo por aqui. Siempre he esperado en esas obras gráficas esa crítica de Pol porque para mi es sumemente enriquecedora, de hecho, muchas veces mis obras, vistas desde otros ojos transmiten un mensaje, no distinto, pero si enfocado de otra manera, como creo que debe ser, pues cada quien tiene un criterio diferente y unas experiencias distintas y a la hora de analizar una obra ese rasgo personal siempre se hace patente, aunque en la esencia el mensaje principal se transmita.

En fin, en el fondo todos tenemos algo de artistas.

Saludos.

Kandinski

Kamikaze – Mostra Internacional de Teatro de Ribadavia

Carátula folleto Kamikaze - MIT

La «Mostra Internacional de Teatro» comienza con buen pie. Hoy a las 23:00 se presentó el grupo Pista Catro con su obra Kamikaze. Kamikaze es una producción de Pista Catro en coproducción con el Centro Dramático Gallego, dirigida por Hernán Gené. La verdad es que disfruté mucho de la presentación, me hizo reir mucho y a la vez pensar en unas cuantas cosas, me hizo recordar anécdotas circenses de mi niñez y a la vez me hizo reflexionar sobre el paso del tiempo y la forma en la que aprovechamos (o desaprovechamos) cada minuto de nuestra vida.

Entrada KamikazeLa obra tuvo lugar dentro del castillo, en el anfiteatro. Es un lugar muy agradable para disfrutar de una buena presentación. Presentar esta obra en el anfiteatro es todo un desafío, prepararlo todo para que funcione a la perfección no debió ser nada fácil para la compañía. Nos sentamos en unos buenos lugares, ni muy cerca ni muy lejos, cerca del centro de modo que teníamos un buen ángulo y pudimos disfrutar del espectáculo sin problemas. El audio estuvo muy bien, los actores vocalizaban muy bien y proyectaban muy bien la voz. La ambientación era muy interesante, el escenario estaba preparado para una gran cantidad de números en un pequeño espacio. En general la obra de teatro estuvo muy bien y es apta para todo público, desde los más pequeños hasta los mayores podrán reír un rato junto a este grupo de actores que nos recuerdan que la vida es para vivirla y para vivirla con alegría.

Lo que más me gustó: la capacidad de sorprender que los actores demostraron durante todo el espectáculo, recuerdo la risa de un niño que estaba sentado justo detrás de mi. La capacidad de divertir no es fácil de lograr, se necesita mucha coordinación entre cada miembro de la compañía para lograr captar la atención del público y lograr ese momento de sorpresa y risa cuando nadie lo espera. Es increíble como dentro del «cáos» que reina en la obra la atención siempre va hacia donde debe ir, no te dejan quitarles los ojos de encima.

Lo que menos me gustó: que por momentos me sentí perdida en medio del espectáculo, sentía que todo era un cúmulo de acciones sin relación alguna y sin un hilo conductor. Aunque al final del espectáculo todo ese «cáos» cobra un sentido y se entiende la relación entre cada escena, por momentos ese desorden aparente me desconcertó.

Yo la recomiendo para todos aquellos que quieran pasar un buen rato, vale la pena dedicar media hora a un show de este tipo.

Interior folleto Kamikaze

Para finalizar, les dejo este fragmento de la obra de teatro. A mi particularmente me dejó pensando:

«… E se non era un kamikaze, ¿qué e o que era?. Era un aventureiro, un intrigante, un vagabundo, un Don Xoán, un Quixote, un Frankenstein, un Einstein. Era un moderno Sherlock Holmes. Era o que era. Foi moi malo. Nunca desperdiciou a sua vida, exprimiuna hasta as últimas gotas. Moitos morreron coma él, pero poucos viviron coma él o fixo…»

Aunque creo que no necesita traducción, aquí lo dejo en español solo por si las moscas:

«…Y si no era un kamikaze, ¿qué es lo que era?. Era un aventurero, un intrigante, un Don Juan, un Quijote, un Frankenstein, un Einstein. Era un moderno Sherlock Holmes. Era lo que era. Fue muy malo. Nunca desperdició su vida, la exprimió hasta las últimas gotas. Muchos murieron como él, pero pocos vivieron como él lo hizo…»

Esa última frase es de las que calan hondo.

A.