Mudanza
Noviembre 6, 2007
Las maletas estan en la puerta, cambio de colina. Compré una casita en la cima de una montaña para dejar de estar en una colina alquilada. Ahora, en mi propio rincón tendré más libertad de jugar con cada rincón de la casa. Espero verles por ahí leyendo mis locuras. La nueva casa es http://www.letras-peregrinas.com
Un abrazo a quienes se pasen por aquí, este blog durará más de quince días, eso si, en un nuevo domicilio.
Agatha.
Palabras I
Agosto 31, 2007
Locura:
Ella observa sentada en la rama de un árbol. Mira a la gente que pasa bajo sus pies presa de una profunda curiosidad. Día tras día pasa horas allí observando, preguntándose a dónde irán todas esas personas, por qué llevarán tanta prisa, qué irán a hacer, quién las estará esperando. Aún nadie nota su presencia y ella los ve a todos. Se pregunta entonces si acaso existe, o si sólo existirá cuando alguien alce la mirada y la encuentre.
De pronto siente una profunda tristeza, pues piensa que tal vez no existe. No forma parte de nadie, no va a ningún lugar, nadie la espera, nadie la extraña, nadie la necesita, nadie la conoce… nadie.
Entonces piensa que si tuviera una misión, una tarea pendiente, un lugar que visitar o algo que hacer, existiría, pues entonces sólo ella podría ocupar ese lugar o realizar esa tarea que le corresponde. Pero un escalofrío la recorre al darse cuenta de que no tiene nada que hacer, no hay nada que visitar, nada le ha sido encomendado… nada.
Es por esa razón que está en la rama del árbol viendo a la gente pasar, porque no es nadie y no tiene nada que hacer. Nada, nadie, son palabras que la persiguen y la hacen concluir que definitivamente ella no existe, que es un ente etéreo, que puede verlo todo pero no puede ser vista. Nadie la ve, nada es para ella. Pero a ella no le gusta eso, quiere existir, lo desea por encima de todo.
Tormento y paz
Agosto 14, 2007
Aquí estoy de nuevo, riendo… ¿o tal vez llorando? No lo se, no tengo ya más lágrimas así que para mi reír o llorar es lo mismo. Últimamente he tenido bastantes problemas en el trabajo, en el instituto, con mis amigos y mi familia. No quiero ver a nadie, por eso vine a visitarte, necesito estar sola y tú eres el único con quien puedo estar sola y no estarlo. Sabes escuchar tan bien… no dices nada, sólo dejas que me desahogue y luego me reconfortas con tu silencio, ¿O acaso me hieres? No lo se, mis heridas son de las que no se ven, sólo están ahí calladas, asi que ¿cómo saber si me hieres?
Como poco y duermo menos, mi cuarto me da miedo, mis sábanas no son de acero, no me siento segura ni entre esas cuatro paredes. Pero, ¿Cómo sentirme segura allí? No puedo cerrar los ojos, me amenaza el techo, siento que se me viene encima, como aquella noche ¿Recuerdas? Supongo que la recuerdas muy bien, como yo. Precisamente porque la recuerdo ya no duermo.